“Estados Unidos y Marruecos tienen una larga historia de sólida cooperación en la lucha contra el terrorismo. El Gobierno de Marruecos ha continuado su estrategia global que incluye medidas de seguridad vigilantes, cooperación regional e internacional y políticas de lucha contra la radicalización”, reza el Informe anual sobre el terrorismo en el mundo para 2023, publicado el jueves por la diplomacia estadounidense.
En este informe, el Departamento de Estado señala que los esfuerzos realizados en el marco de esta estrategia global, que da “prioridad al desarrollo económico y humano, al tiempo que combate la radicalización”, continuaron en 2023 para “mitigar el riesgo de terrorismo”.
Durante el año pasado, recuerda el documento, las fuerzas del orden marroquíes, bajo la coordinación del Ministerio del Interior, detuvieron al menos a 56 individuos, 40 de los cuales eran actores aislados, mientras que los otros 16 estaban asociados a seis células terroristas diferentes”.
“Las fuerzas del orden marroquíes se han beneficiado de la recopilación de información, del trabajo de la policía y de la colaboración con socios internacionales para llevar a cabo operaciones antiterroristas”, indica la misma fuente, que destaca el papel de la Oficina Central de Investigación Judicial (BCIJ), que depende de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) y opera bajo la supervisión del Ministerio Público.
Refiriéndose a la cooperación entre Washington y Rabat en este ámbito, el informe destaca la participación de las fuerzas de seguridad marroquíes en una amplia gama de programas patrocinados por Estados Unidos para mejorar las capacidades técnicas y de investigación, en particular en materia de investigaciones financieras, análisis de inteligencia, ciencias forenses, seguridad aérea y ciberseguridad.
“La seguridad de las fronteras sigue siendo una prioridad absoluta para las autoridades marroquíes”, señala, por otra parte, el departamento de Estado estadounidense, destacando que las autoridades aeroportuarias marroquíes “disponen de excelentes capacidades para detectar documentos fraudulentos”.
En cuanto a la lucha contra la financiación del terrorismo, el documento recuerda que Marruecos es miembro del Grupo de Acción Financiera para Oriente Medio y el Norte de África (GAFIMOAN), y añade que la Autoridad Nacional de Inteligencia Financiera es miembro del Grupo Egmont.
En febrero del año pasado, Marruecos fue retirado de la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), añadió la misma fuente, señalando que el GAFI había destacado las principales reformas emprendidas por Marruecos, incluida la mejora de la supervisión basada en los riesgos y la introducción de sanciones eficaces, proporcionadas y disuasorias en caso de incumplimiento.
En cuanto al compromiso del Reino en materia de la cooperación regional e internacional contra el terrorismo, el informe de la diplomacia estadounidense señala que Marruecos es miembro de la Coalición Internacional contra Daesh y copreside el Africa Focus Group.
También es miembro del Foro Global Contra el Terrorismo (GCTF). En 2023, el Reino y la Unión Europea lanzaron una iniciativa en el seno del GCTF sobre educación para prevenir y combatir el extremismo violento, recuerda el informe.
En cuanto a la lucha contra el extremismo violento, el Departamento de Estado subraya que Marruecos dispone de una estrategia global en este ámbito que da prioridad al desarrollo económico y humano y que combate la radicalización, velando al mismo tiempo por la supervisión del campo religioso.
En este contexto, el informe señala que el Ministerio de Habices y Asuntos Islámicos ha desarrollado un programa educativo para casi 50.000 imanes en Marruecos, así como para las Mourchidat (predicadoras).
El Instituto Mohammed VI de formación de Imames predicadores y predicadoras en Rabat también forma a imanes, principalmente de África Occidental, señala el documento.
Por su parte, “la Rabita Mohammadia de los Ulemas lucha contra la radicalización que conduce a la violencia mediante investigaciones universitarias, la revisión de programas educativos y la organización de actividades de sensibilización de los jóvenes sobre cuestiones religiosas y sociales”, añade la misma fuente.
Asimismo, desde 2017, unos 300 presos se han beneficiado del programa de desradicalización (Moussalaha) que dispensa la Delegación General de la Administración penitenciaria y de la reinserción, en colaboración con los departamentos ministeriales.




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